I’ll be yours

I’ll be your water
Bathing you clean
With liquid peace

I’ll be your reefer
You’ll breathe me in
You won’t release

Well I’ve seen you suffer
I’ve seen you cry
The whole night through

So I’ll be your water
Bathing you clean
With liquid blue

I’ll be your father
I’ll be your mother
I’ll be your lover
I’ll be yours

I’ll be your liquor
Bathing your soul in juice that’s pure

I’ll be your anchor
You’ll never leave these shores that cure

I’ve seen you suffer
I’ve seen you cry
For days and days

So I’ll be your liquor
Demons will drown and float away

I’ll be your father
I’ll be your mother
I’ll be your lover
I’ll be yours

Yours

Songwriters: Brian Molko / Stefan Olsdal / Steven Hewitt

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Aprendiendo

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una
mano y encadenar un alma.

Y uno aprende que el AMOR no significa acostarse.

Y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender ….

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza
a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende
a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es
demasiado inseguro para planes … y los futuros tienen su forma de caerse
por la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que, si es demasiado, hasta el calor del
Sol puede quemar.

Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de
esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno es realmente fuerte, que
uno realmente vale, y uno aprende y aprende … y así cada día.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien, porque te ofrece un buen
futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos
sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás con una persona sólo por
acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo aprendes que los verdaderos amigos son contados y que quien no
lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de falsas amistades.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en momentos de ira siguen
hiriendo durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es
atributo sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, es muy
probable que la amistad jamás sea igual.

Con el tiempo te das cuenta que aun siendo feliz con tus amigos, lloras por
aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona
es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser
humano, tarde o temprano sufrirá multiplicadas las mismas humillaciones o
desprecios.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el
sendero del mañana no existe.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas y forzarlas a que pasen,
ocasiona que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,
sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado,
añorarás a los que se marcharon.

Con el tiempo aprenderás a perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir
que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, pues ante
una tumba ya no tiene sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo…

Veronica A. Shoffstall

Tu karma

Sin darte cuenta, aniquilaste a Q. el día que te fuiste. Sigues creyendo que poniéndote esas botas, usando ese arete, pretendiendo ser el chavo malo que eras a los 27 y sacando tu lado “salvaje” al lado de otras mujeres, él volverá a renacer en ti.

Pero olvidas algo, te guste o no, Q. no ha podido existir sin mí. Podrás intentar resucitarlo buscándome en ellas u olvidarme con otras, engañándolas mientras piensas en mí, mintiéndote las veces que quieras hasta el final de tus días, pero nunca me encontrarás ahí… y ese es tu maldito karma.

25/12/2017

“Me siento como un gato. He vivido más de una vida contigo, sin ti, juntos, separados, alejados y cercanos, con café y tequila, limones y heridas, sal en las llagas y amor en los labios… y preguntas si le temo a la muerte. Amor, témele a una vida no vivida.”

Frida Kahlo

“Tienes que vencer el miedo”, me dijiste poco antes de marcharte.

Desconoces que lo vencí hace mucho, que lo vencí esa tarde lluviosa de verano cuando te besé afuera de aquel café. Durante muchos años me aterró entregarte mi corazón; quizá mi alma siempre supo que serías tú el que me lo devolvería mutilado y pendiendo de un hilo. Y aún así, calculando todos los riesgos, perdí el miedo y me lancé a ese vacío desconocido para estar contigo.

Vencí el miedo y conviví con tus demonios más veces que tú. Los escuché, observé y conocí como tú no has querido hacerlo. Los quise tanto como a ti, los quise más que tú, sin saber que serían ellos los que me arrastrarían al abismo del que huyes constantemente.

Vencí el miedo a verte otra vez, porque mi confundido corazón, con todos esos puntos y cicatrices que dejaste, sigue latiendo por ti, aunque mi mente lo tache de pendejo (y tiene razón) y desapruebe que no te mande a la Chingada con boleto sin retorno.

Vencí el miedo a recoger las piezas de mi alma destrozada y me volví a armar: como siempre, pero no igual. Vencí el miedo a estar en el silencio, a estar sola después de que te fuiste una vez más. Saqué la fuerza que despreciaste en mí y volví a levantarme, y aunque todavía no estoy entera, me soy suficiente y estoy viva. No gracias a ti.

Y aunque aún no supero el miedo de volver a querer a alguien como te quiero a ti, como me quiero a mí, quizá algún día también ese momento llegará.

¿Y tú? ¿Has vencido tus miedos? ¿A despertar solo? ¿A enfrentarte al espejo, a escuchar y observar tu alma en su estado más crudo? ¿A tocar fondo y volverte a levantar, solo? ¿A enfrentarte a tus demonios? ¿A vencer tu orgullo y pedirte perdón? ¿A dejar de aferrarte a una imagen que ya no te corresponde? ¿A ser auténticamente tú? ¿A estar con alguien por amor y no porque es conveniente para evadir tu soledad? ¿A no depender de otros para recibir la atención que te niegas? ¿A ser feliz por cuenta propia? ¿A buscarte y al fin encontrarte?

Evadirse allá afuera, entre el trabajo, los problemas y la gente, entre mujeres y vicios es tan fácil. Cualquiera lo hace y eso a la mente le fascina y la alimenta, mal. Lo cabrón es sentarse en el silencio y perder el miedo a escuchar el alma.

¿Vas a vencer ese miedo?