Colibrí en el viento

Hoy en meditación, mientras el huracán anunciaba su llegada, vi a un colibrí parado en una rama. Estuvo ahí un largo rato sin importarle que el viento agitara las hojas del limonero o sus plumas, verdes bajo la luz intensa del cielo gris. Podría decir que estaba en paz.

Quise ser ese colibrí. Sentir paz dentro de mí, mientras la tormenta sigue revolviendo todo allá afuera, mientras todo se inunda de lágrimas, mientras los recuerdos vuelven a revivir el dolor.

Quiero ser ese colibrí y volar alegre por el cielo aunque esté gris.

Quiero sentir paz porque este corazón roto pesa mucho.

 

 

Supongo que nada es casualidad.

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